Espíritu british en Salamanca, moda y música, Carnaby
Street y The British Museum.
A poco más de dos
horas de avión, Londres sigue siendo unos de los
destinos favoritos para un puente o un fin de semana
largo y empaparse de tendencias e importar el
espíritu british, pero para eso ya no hace falta
volar hasta alli, basta con visitar en Salamanca la
tienda
Carnaby Street en Rector Tovar nº 15 , donde
tiene cabida desde el clásico más clásico hasta la
tendencia más atrevida e incluso el estilo mod. Su
nombre lo dice todo, en esta mítica calle de Londres
es donde puedes encontrar todas las marcas que te
ofrecen en esta tienda.
Jerséis de pico de todos los colores, bufandas,
corbatas mod, abrigos, camisetas, accesorios de lo
mas originales y próximamente una línea de sastrería
inglesa. Entre sus atractivos, los polos de la
mítica y revitalizada firma FRED PERRY, todo ello en
un espacio donde las vespas, los posters y la música
de The Who o los The Beatles nos transportan a la
moda Mod que reinó en Brighton o Londres durante los
años 60.
Ropa y accesorios de la marca BEN SHERMAN un icono
inglés desde hace más de 30 años, aunque es MERC y
su famosa camiseta con la diana de 3 colores ( el target uno de los iconos de los mods) la columna
vertebral de este espacio que según su dueño: “ es
la tienda a la que a mi me gustaría ir si yo fuera
cliente”.
La estética Mod y el estilo de Quadrophenia tiene su
propio espacio por fin en Salamanca.
¿Qué se pone Green Day cuando sube a un escenario? ¿
Y The Killers, The Kaiser Chiefs o Iggy Pop?
La respuesta está en la firma que nació en 1967 en
Carnaby Street:
MERC. Merc es por encima de todo la alternativa de los
miles de simpatizantes del movimiento Mod, el estilo
sixties y el boom que estallaba en Carnaby Street
hace 40 años, sus diseños son desenfadados, apuestan
por la comodidad y el colorido.
La marca confecciona desde chaquetas sastre, harrington y camisas hasta camisetas polos zapatos
bolsos ..........
Los ingleses tienen una asombrosa capacidad de
reinventarse a sí mismos y conseguir que el resto
del mundo vuelva a asombrarse ante ese reciclaje: en
definitiva, lograr convertir en moda de rabiosa
actualidad lo que siempre ha estado ahí. En este
sentido FRED PERRY no engaña a nadie: es un producto
genuinamente inglés. No obstante, tras la explosión
de marcas de deporte reinventadas como street wear
de los años ochenta, FRED PERRY volvió a resurgir
con fuerza renovada con el advenimiento del brit-pop.
Oasis, Blur,
Supergrass .... todos estos grupos
enarbolaron el laurel como si de una Union Jack se
tratara, marcando el camino a seguir por la línea de
diseño de la compañia: puro y elegante clasicismo
británico aunado con las tendencia del mercado
actual. Todo estrellón británico que se precie ha
sido fotografiado ( con gran un orgullo y sin cobrar
un duro) con alguna prenda de FRED PERRY. Y es que,
si un concepto define a FRED PERRY es el de ser un
clásico, una marca de referencia, Y si a eso le
añadimos la nada despreciable capacidad de generar
respecto eterno por parte de casi todos los
movimientos juveniles underground, nos hallamos
antes un binomio difícil de batir. Y si no,
pregunten a Paul Weller o a Fatboy Slim o a Badly
Drawn Boy o Ewan McGregor o a Ben Affleck o a
..............
En
British Museum, localizado en la calle San Justo, al
pie de la Plaza Bretón, vas a encontrar mucho, pero
que mucho buen british rock e indie rock... Por la
tardes es el sitio idea para un café tranquilo y por
las noches cañas, copas, cocktails...
En 1962 el
rock británico se embarcó en una frenética
carrera de ideas que se extendió por E.E.U.U. y todo
el mundo a causa de la llamada
Invasión británica de la música
rock. 30 años después volvió a suceder con
el Britpop. El Britpop británico es un
género musical nacido a mediados de los
90, caracterizado por la aparición de bandas
influenciadas por grupos de las décadas de los
60 y
70 como
The Beatles o
The Kinks. Fue increíblemente popular durante
los años
1994-1996.
Este
movimiento nació como una reacción frente a otros
estilos de moda durante finales de la década de los
80 y principios de los 90. El
acid house había generado un renovado interés en
canciones lideradas por el ritmo y el groove
en la música pop británica (un ejemplo clásico fue
el conjunto
Happy Mondays). En en los inicios de este nuevo
movimiento, la clásica estructura musical ordinaria
en cualquier banda pre-existente (liderada por los
acordes de la guitarra), tropezaba ante los nuevos
estilos derivados de la
música electrónica. El movimiento
shoegazing en los últimos años de la
década del 80 respondió mediante la realización
de canciones largas,
psicodélicas y repetitivas, influenciadas por
bandas como
My Bloody Valentine. Como el nombre sugiere, las
actuaciones en directo tendían a ser "ejercicios
de resistencia". Tras esto, hubo un corto
pero crucial movimiento denominado la "Nueva Ola
de la Nueva Ola", que produjo bandas derivadas y
que fue crucial en la reorientación del pop
británico hacia la escritura de canciones "clásica".
Aunque
los grupos Britpop no tenían un sonido único que les
uniese, los medios de comunicación los llamó primero
una "movida" y más tarde un "movimiento
cultural nacional".
Blur,
Oasis y
Pulp se consideran como los principales grupos
del movimiento. Los grupos Britpop trajeron el rock
alternativo británico a la corriente dominante y
formaron la columna vertebral de un movimiento
cultural más grande llamado "Cool
Britannia". Aunque los grupos más populares
fueron capaces de extender su éxito comercial fuera
del Reino Unido (especialmente a Estados Unidos), la
tendendencia se desarticuló casi por completo al
final de la década de los 90.
Actualmente, el movimiento se
considera pasado, dado que la mayoría de bandas han
desaparecido (Pulp,
Suede,
The Verve), o han cambiado profundamente de
estilo (Blur,
Radiohead). Las nuevas bandas que aparecen en la
década de
2000, han declarado haber sido influenciadas por
bandas de Britpop, dejándose ya un legado a la
historia de la música.
Si bien el Britpop se volvió
importante cerca de 1993-1994 es difícil determinar
exactamente cuando comenzó el movimiento. El
periodista John Harris ha sugerido que el Britpop
comenzó con el sencillo de
Blur “Popscene” y el de
Suede “The drowners” que fueron lanzados en
1992. Él declaró “...si el Britpop comenzó en alguna
parte, fue una avalancha de alabanzas que saludaron
el primer disco de Suede: todos muy audaces,
exitosos y muy, muy británicos”. La fuerza musical
dominante en ese tiempo era la invasión
Grunge de
Estados Unidos que llenó el vacío dejado en la
escena
Indie por la inactividad de
Stone Roses. Los orígenes del Britpop se
encuentran principalmente en la escena indie de
principios de los ’90, y en particular alrededor de
un grupo de bandas alimentadas por la prensa musical
y envueltas en una escena social vibrante en un área
de
Londres llamada Camden Town.
Los
grupos Britpop tuvieron muchísima influencia de la
música de guitarra británica de los años 60 y 70,
especialmente los grupos de la British Invasion,
como Los
Beatles, Los
Rolling Stones, Los
Who, Los
Kinks y
Small Faces; los artistas como
David
Bowie y
T. Rex; y los grupos de punk rock como
The Jam, Los
Buzzcocks y
Wire. Las influencias concretas variaban: Blur y
Oasis tenían influencias de Los Kinks y Los Beatles,
respectivamente, mientras que
Elastica tenía preferencia por el punk rock
artístico. Sin embargo, todos proyectaban una
sensación de reverencia por los sonidos del pasado.
Las bandas de rock alternativo de
la movida
indie de los años 80 y principio de los años 90
fueron los antecesores directos del movimiento
Britpop. La influencia de Los
Smiths fue común para la mayoría de los artistas
Britpop. La movida
Madchester, encabezada por Los
Stone Roses,
Happy Mondays e
Inspiral Carpets (para quien
Noel Gallagher de Oasis había trabajado como
transportador y montador del equipo del grupo
durante sus giras durante los años Madchester), fue
la antecesora inmediata del Britpop ya que su
énfasis en pasárselo bien y en canciones pegadizas
daba una alternativa a la
shoegazing.
Estilísticamente,
las bandas de Britpop dependían de enganchos
pegadizos y escribían letras que guardasen relación
con los jóvenes británcios de su misma generación.
Damon Albarn de Blur resumió la postura en 1993
cuando, después de que le preguntasen si Blur era un
grupo "anti-grunge", respondió "Bueno, eso está
bien. Si el punk apareció para eliminar a los
hippies, entonces yo estoy eliminando al
grunge." A pesar del desdén declarado por los
géneros, algunos elementos de los dos se colaron en
las facetas más duraderas del Britpop. Desde
entonces,
Noel Gallagher ha abogado por
Ride (hasta el punto de incluir a
Andy Bell en Oasis), y Martin Carr de
Boo Radleys ha señalado la influencia de
Dinosaur Jr en su trabajo. En una entrevista en
1996, Noel Gallagher declaró que
Kurt Cobain de
Nirvana (banda) era el único compositor que
respetaba en los últimos años y que su música era
tan parecida que Cobain pudo haberla escrito
Wonderwall.
Las imágenes asociadas al Britpop
eran igualmente británicas y de clase obrera. El
crítico de músic
Jon Savage declaró que el Britpop era "una
fantasía suburbana exterior de clase media de las
calles del centro de
Londres, con modelos que eran
exclusivamente
de la metrópolis. Las letras y los vídeos de
Suede trataban sobre el lado más oscuro de la
vida suburbana, urbana y deprimida. Al principio de
su carrera, Blur introdujo otro elemento crítico del
movimiento Britpop: un estilo de vida
mod, con influencias del estilo de vida inglés
de los años 60, retratado a través de una narrativa
lírica clara, en marcado contraste con las movidas
anteriores del
shoegazing y
Madchester. La promoción de Blur de
Modern Life Is Rubbish ayudó a incrementar los
valores de la clase media masculina dentro de los
medios de comunicación, con el grupo en las fotos de
prensa intentando controlar un
pit bull terrier, y el graffiti de "British
image no. 1" en la pared detrás de ellos. Este
incremento de una masculinidad desenfadada,
ilustrada por la revista
Loaded y
lad culture en general, fue una gran parte de la
era del Britpop. La
bandera del Reino Unido también fue un símbolo
destacado del movimiento y su uso como símbolo de
orgullo y nacionalismo contrastaba profundamente con
la polémica que saltó unos años antes cuando el
ex-cantante de Los
Smiths,
Morrissey, actuó cubierto totalmente con la
bandera.